Yucatán

YUCATÁN: MAFIA DE DEPREDADORES DE BOSQUES

*Ejidatarios de Muxupip decomisan 5 mil árboles talados por el Comandante de la Policía Municipal, Roberto Domínguez Trejo, y su cuñado Silverio Martín Pech, para venderlos en Mahahual y Tulum. Ambos gozan de impunidad

*Los abogados Amando Jesús Ceballos Chávez, Elidé Silveira Hau y Xail Alpuche García, son los representantes de los empresarios que se quieren quedar con todas las tierras; lo mismo hicieron en Seyé, donde se apoderaron de más de 7 mil hectáreas

*Están involucrados los ex comisarios ejidales Lorenzo Cauich, José Francisco Burgos Pech, Juan Ramírez Chi, José Luis Peraza y Jesús Tacú, según denunciaron ante Sol Yucatán

Redacción/Sol Yucatán

Muxupip, Yucatán. – La mafia de depredadores de bosques que encabezaba el mismo Comandante de la Policía Municipal, Roberto Domínguez Trejo, y su cuñado Silverio Martín Pech, según denunciaron ejidatarios a Sol Yucatán, fue descubierta gracias al trabajo del Comité de Vigilancia del Ejido y llevó a un importante aseguramiento de cinco mil árboles, que ya eran transportados en un camión tipo Torton y que llevaban como destino Mahahual y Tulum.

Sin embargo, el Alcalde David Fernando  Pech Martín se ha convertido en cómplice de los que han violado la ley, pues el Comandante sigue en funciones como si nada hubiera pasado y el cuñado también goza de impunidad.

Por lo anterior, los ejidatarios presumen que detrás del robo de tierras y de la tala árboles están los empresarios, que son representados por el Licenciado Armando Jesús Ceballos Chávez y sus empleadas, las licenciadas Elidé Silveira Hau y Xail Alpuche García, que son las mismas que defienden a los ex comisarios ejidales de Seyé, Lorenzo Cauich y José Francisco Burgos Pech, con quienes además se robaron más de 7 mil hectáreas, según denuncias de los propios afectados.

En este caso de Muxupip, señalan los ejidatarios que un día antes del decomiso del camión cargado con los 5 mil árboles, el Comité sorprendió al Comandante Roberto en estado de ebriedad, junto con otras cinco personas, todos cortando los árboles y que en forma prepotente y amenazante los insultaron.

Ante el temor de ser agredidos, el Comité se retiró del lugar, pero dio la voz de alerta a sus demás compañeros, siendo al día siguiente que se reunieron y en forma coordinada subieron a donde ellos trabajan, dentro del programa «Sembrado Vida», y se encontraron con el camión tipo Torton, lleno del producto forestal, listo para ser transportado y comercializado.

Los árboles, conforme los cortaban eran almacenados en una casa, presumiblemente propiedad del cuñado del Comandante de la Policía Municipal de esta localidad, Roberto, listos para cuando el camión llegara, luego cargarlo, para después llevarlos a Mahaual y Tulum.

Hay vestigios arqueológicos

Víctor Chim Aké, uno de los ejidatarios afectados señaló que «el problema del ejido de Muxupip empieza cuando se hace una asamblea amañada, un cambio de destino de 2 mil 735 hectáreas, y en esa dicha asamblea dijeron que no existen vestigios arqueológicos, pero hay bastantes».

«Sin embargo, quieren dejar en la pobreza al ejido, nosotros que somos legítimos ejidatarios no queremos eso, queremos que se haga algo legal, en esa reunión estuvo ‘El Mosco’ Pereira, que acaba de fallecer, Armando Jesús Ceballos Chávez, Elidé Silveira Hau y Xail Alpuche García, ellos son quienes nos quieren quitar mil 600 hectáreas más, pero en ellas hay túneles, hay cenotes y no estamos de acuerdo, porque estamos trabajando estas tierras con el programa ‘Sembrando Vida’».

«¿Y qué es lo que quieren ellos?, que dejemos ese programa federal; nos han derribado miles de árboles, ahí tenemos la evidencia, nosotros decomisamos toda esa madera», afirmó tajante este hombre del campo.

Por su parte, el Comisario Ejidal Santos Blas Martín Mex confirmó que la tala de árboles ha sido el pan nuestro de cada día en esta localidad, sin que alguna autoridad intervenga al respecto.

«Nos han tumbado muchos árboles de Chaká, que sirve para todo tipo de artesanía, palillos dentales, cotonetes, entre muchas cosas más, y los residuos de este material forestal lo utilizan para hacer papel y se lo llevan a Mahahual y Tulum, allá está cotizado como a 200 pesos cada árbol y son cinco mil los que logramos rescatar».

«Era un viaje completo el que llevaban en un camión Torton, por eso le hablamos al 911, porque aquí en la Policía Municipal, el Comandante Roberto Domínguez Trejo es cuñado del tala árboles Silverio Martín Pech y también él mismo uniformado participó en la deforestación, lo vio el Consejo de Vigilancia».

«Andaban borrachos, eran cinco los que estaban cortando, iban recolectando y los llevaban a una casa para cuando llegara el camión ya solamente cargarlo; ese Silverio ni es ejidatario y taló sin permiso, él es de aquí, de Muxupip, cuando el Comité de Vigilancia los descubrió nos juntamos los ejidatarios y fuimos a ver, pero huyeron corriendo», señaló el representante de los ejidatarios.

Impera la corrupción

A pesar de que ya tienen conocimiento las instancias legales competentes, no han capturado a los responsables, el Comandante sigue en las filas de la policía y su cuñado gozando también de impunidad.

«Se le dio conocimiento a la Profepa, al Ministerio Público Federal. ¿Qué quieren hacer estos cabrones depredadores de tierras, me imagino que mandan a la gente para que perjudiquen al ejido, nosotros queremos que nos respeten como ejidatarios y que nos dejen trabajar nuestras tierras, porque el artículo 73 de la Ley Agraria dice que la tierra de uso común es para el sustento de la vida de cada ejidatario», refirió Víctor.

Ante todo lo sucedido, los demandantes revelan que la magistrada del Tribunal Unitario Agrario está corrompida con los empresarios y por ello las resoluciones salen en favor de estos adinerados.

«Desgraciadamente, como le pasó a Seyé, la Magistrada Isabel Ochoa Muñoz prácticamente está a favor de los empresarios que están robando las tierras, hay juicios que nosotros tenemos y no nos han dado respuestas», recalcó el entrevistado.

Otro de los cómplices de los abogados antes mencionados es un sujeto de nombre Salvador Arteaga, según denunciaron públicamente ante esta casa editorial.

«Ese Salvador Arteaga también está involucrado, es uno de los que se ha acercado a la gente a pagar por sus tierras, en algunos casos, esa gente que tiene dinero piensa que nos puede venir a pisotear porque somos gente humilde», manifestó.

Por su parte, la señora Buenaventura May dijo que efectivamente las quieren dejar sin su patrimonio.

«Nos quieren quitar las tierras y por eso estamos defendiendo lo poco que nos queda, porque es para el porvenir de nuestros hijos, de nuestros nietos y por eso estamos luchando».

¿Ha habido corrupción de parte de los  anteriores comisarios ejidales?, preguntamos.

«Sí, mucha, cuando estuvo Juan Ramírez Chi, José Luis Peraza y Jesús Tacú, vendieron las tierras».

También doña Gloria María Aké Noh ha descubierto que desde hace algunos años empezó a agravarse el problema de las tierras.

«Hace como dos o tres años que está llegando gente con dinero a pagar las tierras a precios muy baratos, con engaños, pero nosotras, las mujeres ejidatarias, no queremos vender, queremos seguir trabajando, pero no nos dejan tranquilos estos abogados y empresarios, ellos son los que están robando», indicó.

De la misma manera, don Jorge Alberto Araujo López, ejidatario, afirmó que en la visita de López Obrador a La Inalámbrica le pudo decir al Presidente lo que estaba pasando en su comunidad, Muxupip, y giró instrucciones al delegado en Yucatán, pero este sujeto no ha hecho nada.

«El 22 de junio del 2019, el Presidente de la República, en el polifórum de La Inalámbrica le expliqué las cosas que estaban pasando en Muxupip; volteó hacia Joaquín Díaz Mena y le dio la orden de que resolviera este problema; me tomaron mis datos, pero ese señor jamás me llamó, fuimos a su oficina dos veces y nunca nos recibió, por eso queremos que López Obrador tome cartas en el asunto, como él dice: ‘nadie sobre la ley, cero impunidad a la corrupción’».

¿Considera que cada vez está más grave la situación en Muxupip?, se le cuestionó.

«Definitivamente así es, llegan los empresarios y se sienten dueños del pueblo, nos quieren tratar como sus empleados. Queremos que se nos resuelva este problema, ¿o qué nos espera?