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YUCATÁN: LA MAFIA IVONNISTA-ROLANDISTA GOBERNARÁ LA ENTIDAD

Redacción/Sol Yucatán

Tal como lo ha publicado ampliamente Sol Yucatán, los delincuentes de cuello blanco Rolando Zapata, Ivonne Ortega, con el apoyo de Mauricio Vila, seguirán gobernando a Yucatán a través de Morena y Movimiento Ciudadano.

Infiltraron a ex colaboradores suyos como candidatos a alcaldes, diputados locales y federales, desplazando a los verdaderos militantes y fundadores de ese instituto político, sin que su líder nacional interviniera a su favor.

Claros ejemplos son Carlos Moreno (exalcalde priista), Enrique Castillo Ruz (exsecretario de Trabajo en el sexenio zapatista) y Jéssica Saidén Quiroz, hija del Secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda, Verónica Farjat, quienes aspiran bajo el acrónimo de Morena a las alcaldías de Kanasín, Umán, Progreso y Mérida, en ese mismo orden, casualmente los tres son municipios que colindan con Mérida.

La pregunta obligada es la siguiente: ¿cómo es posible que políticos corruptos y nefastos que provienen del PRI, que en su momento presumían su impunidad, sean cobijados y premiados con candidaturas morenistas?

La estrategia fue designar como candidatos a ex priistas vinculados con Ivonne y Rolando para retomar el control político del Estado. A ninguno se les ve públicamente porque saben del repudio que les tienen los yucatecos por los miles de millones de pesos que se robaron.

Los yucatecos saben que tienen que expulsar a estás lacras, que lo único que buscan es seguir robando el dinero del pueblo , porque si en verdad buscarán un cambio y mejoras sociales como tanto pregonan, porque no dan la cara y le explican al pueblo de qué viven hace años sin trabajar. Obviamente se sabe.

Es el colmo que después de sexenios de corrupción sigan gobernando esta clase de gente sucia, que sólo en épocas electorales se la pasan haciendo montajes teatrales de humildad.  Esto es como volver a meter a tu casa al que ya te robó.

Se consume el abordaje en Mérida y todo Yucatán de la franquicia del Partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), por parte del grupo mafioso del exgobernador Rolando Rodrigo Zapata Bello, cuya operadora visible es la Senadora expriista, exverde Ecologista y ahora morenista, Verónica Camino Farjat.

En una maniobra que ni siquiera a los más grandes filibusteros de la historia, como «Barba Negra» o «Barba Roja», se les hubiera ocurrido llevar a cabo, el ahijado político y religioso del cacique Víctor Manuel Cervera Pacheco (q.e.p.d.) destruye de un sólo manotazo el cascarón que representa el partido guinda en el Estado, para seguir manejando a su antojo los hilos del poder en la región.

Es tanto el miedo de estos ex gobernadores es parar a la cárcel por todo lo que robaron, pues son capaces de todo, hasta de vender su alma al diablo, por tal de protegerse. Pueden gritar a los cuatro vientos que son calumnias, pero el pueblo ya los sentenció: corruptos y ladrones del dinero del Erario Público.

Es la última pieza que falta en el tablero de la nomenclatura prianista yucateca para conseguir el objetivo principal: conservar el control político y financiero en la Entidad, que durante más de 30 años ha detentado esa misma pandilla.

Es el último tornillo que le hace falta al reloj de la corrupción y la impunidad, para que siga funcionando de manera exacta e imparable en el terruño local.

Con minuciosa precisión, que causaría la envidia de los relojeros profesionales, las otras piezas ya han sido ensambladas en el proyecto corrupto y corruptor para aplicar en el corto, mediano y largo plazo: la exgobernadora Ivonne Aracelly Ortega Pacheco se apoderó sin resistencia alguna de la dirigencia estatal del Partido Movimiento Ciudadano y el senador Jorge Carlos Ramírez Marín se quedó con los restos del otrora hegemónico PRI.

Esa triada, como las hienas, ya está lista para atacar en manada y aniquilar a todo aquel que se interponga en su camino.

Hay que resaltar con letras mayúsculas que esta operación quirúrgica de alta especialidad cuenta con el apoyo incondicional del Gobernador panista Mauricio Vila Dosal, que ante la opinión pública se muestra condescendiente con el Primer Mandatario de la Nación, pero apenas le da la espalda boicotea sus acciones.

Con esta carambola de tres bandas el principio del fin de Morena en Yucatán, si es que alguna vez tuvo presencia como partido, ya comenzó a escribirse.

Hay que tomar en cuenta que nos gobiernan los corruptos de siempre, porque nosotros lo permitimos. En nuestras manos está acabar con ellos. Sólo nos quejamos, pero no hacemos nada.

El problemas es que todo queda en «denuncias», no se castiga a los ladrones, porque así transcurren los siglos sin que nada cambien mientras el 80 por ciento de la población sigue en la pobreza y miseria.

Al pueblo yucateco, según puede verse en su historia, parece importarle un bledo su situación, parece tomar a juego, a risa, a chacoteo su grave situación y esto los políticos lo saben.

Por eso cuando llegan al poder roban a diestra y siniestra, porque saben que no van a parar a la cárcel. Sólo tienen que aguantar las críticas de la prensa un tiempo y luego disfrutar el dinero robado con lujos, viajes a Europa y hasta se dan el lujo de no trabajar por años. Y luego dicen que sólo los difaman.

Rolando Zapata, Ivonne Ortega y Jorge Carlos Ramírez Marín son los más grandes estafadores que ha dado la política de Yucatán. Pero el pueblo puede decir misa, total ya tienen para vivir como virreyes.

El 6 de junio tienen la gran oportunidad los yucatecos de sacar a estos delincuentes de cuello blanco.