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VIRGI DART, LA CANTANTE COLOMBIANA QUE PODRÁ A BAILAR A YUCATÁN

Redacción/ Sol Yucatán

Primera parte de dos

Una vez más, la música sabe lo que mejor ha hecho siempre: unir a las personas. Y en esta ocasión el equipo de Sol Yucatán tuvo la fortuna de intercambiar palabras con la cantante colombiana Virgi Dart.

¿Qué te trae a Yucatán?

Me encanta Yucatán, hace un año vine a Mérida y me enamoré de su gente, sus colores, de su gastronomía, de los colores, de la magia del lugar. Así que decidí regresar y explorar un poco más el Estado de Yucatán. Me he recorrido Sisal, Valladolid, Izamal, Telchac, Progreso… ¡Creo que ya me he recorrido muy buena parte del Estado! El clima es lo único que, ay… lo sufro. De Cali, en donde yo vengo igual tenemos un clima similar, uno como de playa sin playa.

¿Hay alguna coincidencia entre Yucatán y Colombia?

Sí, totalmente. La amabilidad del colombiano y del mexicano es bastante similar. Los colombianos somos muy calurosos, nos gusta el turismo. Y he notado eso acá. En Mérida, todo el mundo, el que sea, te dice: “¿De dónde vienes?”, “Mira que esta noche van a tocar en tal lugar”. Y te invitan a que vayan a tal lugar, te recomiendan tal comida. Es como un “quiero mostrarte mi ciudad y mi país.” Así ocurre en Colombia. Igual los colombianos y mexicanos siempre nos hemos sentido muy cercanos.

Al escuchar tu música no solo noto a esa Colombia, noto un poquito de México, del caribe… Siento como toda esa experiencia latina.

Así es, estás en lo correcto. Me gusta mostrar lo que somos los latinoamericanos. Acabo de lanzar mi álbum, se llama “Aeropuerto”, ahí encuentras cumbia, bachata, vallenato, un poco más de electrónico, baladas. Hay una balada muy linda que es con orquesta sinfónica. Hay un poco de todo. Pero sí, siento que plasma un poquito de lo que somos en Latinoamérica, una mezcla de todo. Yo trabajé en una discoteca muy grande en mi país, allá en Cali, cada fin de semana por seis años, viernes y sábados, tres funciones por noche. Cantar salsa, merengue, vallenato, reguetón, bachata, todos los géneros. Y creo que un poco de eso se refleja en este álbum. Esa versatilidad los he aprendido de ellos, cada uno tiene sus recursos muy distintos que los hace auténticos y traté de plasmar esa versatilidad.

¿Ha influenciado la música mexicana en ti?

Colombia ha sido un país totalmente influenciado por México. Nosotros, o por lo menos yo, crecí escuchando a Juan Gabriel, a Luis Miguel, a Paulina Rubio. Desde las norteñas, la ranchera, el mariachi. ¡En Colombia se escucha muchísimo! En general creo que México es un referente para toda Latinoamérica. Creo que quien triunfa en la música de México ya tiene a toda Latinoamérica. Y ahora siento que Colombia está buscando un campito de ese ojo musical del mundo. No solamente fue Shakira, está Carlos Vives, Juanes. Ahora tenemos a Karol G, J Balvin, Maluma, Camilo, tantos artistas colombianos que está allí presentes. Es muy lindo ver eso.

Creo que esta pregunta te va a gustar mucho. ¿Cuáles son tus influencias musicales?

Claro que me encanta. Si tú escuchas mi lista de Spotify… pasa por todos los géneros desde el tango, hasta la electrónica, de inglés, al español, el francés. Pero yo creo que en español los dos artistas que más he admirado durante toda mi carrera son Alejandro Sanz y Laura Pausini. Y siento que también he aprendido mucho de sus recursos musicales y vocales. Los admiro intensamente.

Elena Poniatowska tiene una frase que dice “un tropel de caballos desbocados”, y creo que Laura Pausini es justamente eso. Y se nota un poco eso en la balada que viene incluida en el disco.

Sí, la balada se llama “Junto a ti” y justamente es de mis canciones favoritas de ahí.

El EP dura poco más de 19 minutos, pero sé que desde la creación, la grabación y la producción hay mucho más tiempo. Cuéntanos alguna historia de ese proceso

Fue un proceso de casi dos años para lanzar este álbum, espero que el próximo no dure tanto tiempo. Igual fue lindo porque fue un EP que nació de la pandemia. Fue bonito encontrar en ese tiempo de tanta pausa y tanta calma poder explorar esa parte de composición.

Lo otro lindo del álbum es que lo grabé a distancia. Obviamente tuve que grabar las voces en el estudio en Miami. Pero las escribimos a distancia, entonces no reuníamos por Zoom y para mí era algo raro. En realidad el proceso de composición fue algo nuevo para mí, yo creí que se daba más lo presencial, el momento, estar con las personas allí físicamente, pero no, no es tan necesario estar sentado frente a frente para componer una canción. A veces sí viajaba a Miami y componíamos cosas en persona. Pero me encantó saber cómo la tecnología nos acercó.