Locales Portada

ROBO, NEPOTISMO Y FRAUDE

  • A la exconsejera Mayra Fabiola Bojórquez González, se le acusa de haber robado unos bonos a los trabajadores
  • La hija de Carlos Miguel Aysa fue una de las operadoras de las campañas del PRI en 2015 y 2018, que le dieron a este partido triunfos mediante el fraude
  • Aprovechó las elecciones para garantizar el derroche de recursos hacia empresas foráneas las cuales se llevaron una gran tajada del presupuesto estatal

Redacción/Sol Campeche
(Última parte)

Campeche.- Mediante la colocación de volantes frente al Palacio de Gobierno en la capital campechana, expusieron un presunto fraude financiero por parte de la exconsejera presidenta Mayra Fabiola Bojórquez González, quien habría robado unos bonos de los trabajadores.

Los casos más escandalosos de nepotismo es la propia hija del exgobernador Carlos Miguel Aysa González, Karla Vicenta Aysa Nakasima, quien entró al organismo de la mano de Mayra Bojórquez en 2014, al ser designada titular de la oficina de la Presidencia del Consejo General, por lo que fue su mano derecha.

Antes de las elecciones, Karla Vicenta fue exhibida en una conferencia de prensa del Gobierno Federal, por lo que se separó de su cargo durante el proceso electoral, pero regresó a seguir cobrando apenas pasaron las elecciones.

La hija de Aysa fue una de las operadoras de las campañas del PRI en 2015 y 2018, que le dieron a este partido triunfos mediante el fraude.

También son acusados de nepotismo las funcionarias Clara Castro, Débora Cámara, Diana Novelo y Abril Ortega, esta última es cuñada de Jorge Argáez Uribe, exsecretario de Gobierno y de Seguridad Pública.

DERROCHE ELECTORAL

Además de estas irregularidades, la administración de la gobernadora Layda Sansores San Román ha reconocido la deuda de más de 90 millones ante el ISSSTECAM que dejó Mayra Bojórquez en el IEEC, puesto que reveló en una de sus conferencias denominadas “Martes de Jaguar”, que en el presupuesto del 2022 para este organismo tendrá que haber una partida para el pago de las cuotas de los trabajadores.

Asimismo, la Secretaría de la Contraloría (Secont) ya investiga tanto los actos de presunto nepotismo como el adeudo superior a los 90 millones de pesos al ISSSTECAM que heredó la exconsejera presidenta, Mayra Fabiola Bojórquez González, para determinar si hubo mal manejo de recursos y aplicar sanciones.

Cabe mencionar que uno de los últimos actos de Mayra Bojórquez fue precisamente la organización de las elecciones estatales del 2021, hito que aprovechó para garantizar el derroche de recursos hacia empresas foráneas las cuales se llevaron una gran tajada del presupuesto estatal para el proceso de este año.

Un total de 65 millones 830 mil 207.54 pesos fueron repartidos tan solo entre tres empresas para la adquisición de material electoral y documentación para emplearse en el proceso, así como para el diseño, presentación, programación, instalación, implementación, y operación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).

Las empresas beneficiadas fueron Cajas Graf, S.A. de C.V., representada por Fernando Edgar Hermosilla Contreras, originaria de la Ciudad de México, a la cual le entregaron el contrato DEAPPAP/010/2021 para la “Adquisición de material electoral a emplearse en el Proceso Electoral Estatal Ordinario 2021”, con un monto total de 24 millones 180 mil 207.54 pesos.

NO ESCATIMÓ EN GASTOS

También de la Ciudad de México, a la empresa Gráficas Corona J.E. S.A. de C.V., de Aide Guadalupe Medel García, le entregaron 22 millones de pesos con el contrato DEAPPAP/011/2022 para la “Adquisición de documentación electoral a emplearse en el Proceso Electoral Estatal Ordinario 2022”

Y finalmente, Grupo Proisi, S.A. de C.V., propiedad de Abel Treviño Ramírez y originaria de Saltillo, Coahuila, recibió el contrato DEAPPAP/009/2022 para el “Diseño, presentación, programación, instalación, implementación, y operación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP)”.

Con tales montos, Mayra Bojórquez no escatimó en gastos para llevar a cabo su última elección antes de dejar el instituto sumido en deudas y en conflictos de interés por el nepotismo en su interior.