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PRESUMIA EN REDES SOCIALES

  • “El Kalimba”, sin temor alguno compartía fotografías en redes sociales con armas
  • Al “Pantera” le seguían los pasos desde Tabasco

Redacción/Sol Campeche
(Última parte)

Ciudad del Carmen.- Rodríguez Vasconcelos “El Kalimba” había asumido el liderato de la actividad ilícita luego de la ejecución de Sergio Meza Flores, alias “El Sorullo”, quien era cabecilla criminal de Los Zetas y fue abatido el 22 de octubre de 2017 durante un enfrentamiento con las autoridades.

“El Kalimba”

Tras la muerte de “El Sorullo”, varios criminales intentaron ocupar su lugar, incluido “El Kalimba”, quien formó su propio grupo delictivo, el cual controlaba el corredor delictivo en Cárdenas y Huimanguillo, y operaba con total impunidad.

El líder “huachicolero” solía tomarse fotos con armamentos y fusiles de asalto, cuyas gráficas compartía en sus redes sociales. Elementos de Seguridad de Petróleos Mexicanos (Pemex), Fiscalía General de la República (FGR) y el Ejército Mexicano fueron señalados de presuntamente estar coludidos con el criminal más allá del “huachuicoleo”, incluía narcotráfico, secuestro y extorsiones.

Su sucesor fue Benjamín Mollinedo “El Pantera”, quien presumió tener ahora el control de esa plaza, pero para otro cártel criminal, sin embargo, no duraría tanto para consolidar su poder.

“La Pantera”

Por su cercanía geográfica y la descomposición social y de la seguridad pública, “El Pantera” optó por esconderse en Ciudad del Carmen, donde llevaba varias semanas, pues esta localidad se ha convertido en punto de conexión de los cárteles que operan en Tabasco.

Fue capturado en una casa de la calle 55 con avenida Framboyanes, en el fraccionamiento del mismo nombre, ya que este domicilio había sido cateado con anterioridad por autoridades federales, al descubrir que ahí era el centro de operaciones del “huachicoleo” que operaba en Ciudad del Carmen.

La detención de Benjamín “M” materialmente se dio desde que abandonó territorio tabasqueño, según trascendió, salió de Cárdenas hacia Cunduacán, de ahí tomó la carretera a Paraíso y de Chiltepec, viajó hacia Frontera para posteriormente llegar a Ciudad del Carmen. Se presume que en su trayecto ya era vigilado por los efectivos de la Guardia Nacional.

ASESINATO EN PEMEX

En Tabasco existen bandas de criminales que controlan tomas clandestinas de combustible, lideran los asaltos en carreteras y luchan por el control del narcomenudeo, y que se han ligado a cárteles de mayor poder como los Zetas o Jalisco Nueva Generación (CJNG), por lo que se mantienen en constante enfrentamiento, extendiendo sus tentáculos hasta el territorio campechano, además de pretender controlar las actividades de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la región, ya sea mediante nexos con los corruptos líderes sindicales, o mediante la intimidación y asesinato de trabajadores en zonas estratégicas.

Así ocurrió el 1 de marzo de 2019, con uno de los crímenes adjudicados al hoy detenido Benjamín Mollinedo “El Pantera”, quién es presuntamente responsable del asesinato de Alma Patricia “N”, funcionaria de la Terminal de Abasto y Despacho (TAD) de Pemex en Villahermosa.

De acuerdo con registros periodísticos, meses atrás, este criminal ya había intimidado a la trabajadora petrolera para facilitar el robo de hidrocarburos que se resguardan en esta terminal, lugar donde las pipas cargan combustibles para abastecer a las estaciones de gasolina.

Alma Patricia “N” fue interceptada durante la madrugada cuando un comando la emboscó al salir de la Terminal de Abasto y Despacho de Pemex, en un camino conocido como Campo Carrizo en la ranchería Anacleto Canabal, a ocho kilómetros de la capital del Estado de Tabasco.

La víctima se dirigía a su domicilio tras concluir su jornada como directora de Línea de la TAD de Pemex, ella era responsable del control para cargar combustible a las pipas, por lo que fue un objetivo delicado para el crimen organizado y para el gobierno.

Se presume que su asesinato se debió a que no cedió a las presiones de la mafia “huachicolera”, operada por figuras como la de Benjamín Mollinedo “El Pantera”.