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MOTINES, MUESTRA DE INSEGURIDAD

  • Autogobierno en los Ceresos ha dejado una estela de destrucción y muerte sin que Jorge Argáez Uribe se preocupe; en cambio pregonaba un “Estado seguro”

Redacción/Sol Campeche
(Última parte)

Campeche.- La seguridad que impera en el Estado tiene nombre y apellido y aunque la gobernadora Layda Sansores y la secretaria de la SSP, Marcela Muñoz, no han dejado en claro si se abrirán investigaciones contra él, pero se trata del extitular de Seguridad Pública, Jorge Argáez Uribe, quien generó el desastre criminal que vive la entidad.

Muestra de ello es que el exsecretario solapó el autogobierno de presos en los penales campechanos, especialmente en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Francisco de Kobén, donde se han cometido una serie de abusos contra los internos. En un video presentado por la nueva administración se evidenció que en el último motín que hubo en esta cárcel, los policías y la propia directora, Claudia Góngora Rosado, golpean a los internos pese a que estos se encuentran esposados y en el suelo.

Se detectó que en los dos Ceresos, el de Campeche y Ciudad del Carmen, existe autogobierno criminal, deficiencia en la atención médica y alimentación deplorable, lo que ha detonado una serie de motines en los últimos años. Tan sólo en Kobén han sido cuatro motines y 26 agresiones entre internos en los últimos 12 meses.

Mientras todo esto ocurría, Argáez Uribe pregonó la mentira de que Campeche era “el Estado más seguro del país”; no obstante, cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) revelan que el extitular de la SSP entregó cifras altamente violentas y una ola delictiva sin precedentes en la entidad.

En el último tramo del desgobierno de Aysa González, de enero a agosto del 2021, se cometieron en la entidad mil 470 presuntos delitos, 14.93 por ciento más que en los primeros ocho meses del 2020, cuando se contabilizaron mil 279, según las cifras del SESNSP.

Los delitos más marcados son los llamados de alto impacto, como los asesinatos, con un aumento de 25.49 por ciento con respecto al año pasado; los feminicidios, con 66 por ciento más; los delitos sexuales, con exceso de 31.01 por ciento, y los robos totales, con 9.57 por ciento adicional. En cuanto al homicidio doloso, de enero a agosto se abrieron 64 carpetas de investigación, con 74 víctimas, y son la mayor cantidad en los últimos siete años.

AGOSTO, EL MES MÁS SANGRIENTO

Además, el último mes del gobierno de Aysa ha sido el más sangriento, extraoficialmente se reportaron 20 ejecuciones durante agosto, principalmente en Ciudad del Carmen; situación que parece no mejorar con las nuevas autoridades, pues el pasado 28 de septiembre, en menos de 24 horas ocurrieron otras dos ejecuciones en esta localidad.

El primer asesinato de alto impacto fue en la colonia irregular Ilusión, sobre la calle Monterrey entre Guadalajara y Jalisco, donde dos personas dispararon a quemarropa a otra durante la madrugada; y más tarde, fue ejecutado un trabajador de la empresa petrolera “All In Services”, quien fue interceptado por sicarios sobre la avenida Isla de Tris, la principal vialidad de Carmen.

El hombre de 28 años, identificado como Marco Olán Mayo, fue acribillado a bordo de su vehículo de la marca Volkswagen, tipo Jetta.

Las detonaciones fueron contra la ventana del piloto, cuando conducía sobre la Isla de Tris con Santa Isabel, el vehículo perdió el control y se estrelló contra un muro, al interior de la unidad quedó el cuerpo acribillado del trabajador.

Esto es solo una muestra del complicado panorama de seguridad pública que fue dejado en el Estado por los responsables “Alito” Moreno, Carlos Aysa y el exsecretario de la SSP, Jorge Argáez Uribe.