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“LA JEFA”, ASÍ FUE RECAPTURADA

José Sánchez López/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche/Sol Chiapas

Pasaban ya de las 6 de la tarde del lunes 15 de noviembre que resultaría fatídico, por segunda ocasión, para Rosalinda González Valencia, “La Jefa”; esposa de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Rosalía, de 58 años, tres años mas grande que se esposo Nemesio, salía de un restaurante situado en el cruce que forman las avenidasPatria y Guadalupe, colonia Jardines de Guadalupe, en pleno centro de la ciudad de Zapopan, Jalisco.

Había ido casi sola. Sin su cuerpo de seguridad. No menos de una docena de hombres fuertemente armados que, regularmente custodiaban a la mujer del capo más temido y sanguinario del momento: “El Mencho”.

No quería llamar la atención, trataba de pasar desapercibida, Sabía que era uno de los objetivos primarios de las autoridades antidrogas del país, pero también se sabía segura, respaldada por la fuerza de sumarido, considerado hoy por hoy como uno de los capos más poderosos, temidos y sanguinarios no sólo de México, sino del mundo.

Si acaso dos guardaespaldas, discretos, sin nada que delatara su conmetido, aguardaban en las inmediaciones del exclusivo restaurante.

A las afueras del lujoso restaurante no se apreciaba ningún movimiento sospechoso. Nada que anunciara la presencia de la policía y menos aún de militares. A simple vista todo era normal.

Vendedores ambulantes. La joven vendedora de flores para las parejas románticas. El también vendedor de Tejuino, bebida clásica ytradicional en el estado de Jalisco. Viandantes que deambulaban por la vía pública.

Pero nada sospechoso, aparentemente.

La mujer, sin sospechar nada, sin prisas, esperaba tranquila que el valet parking llegara con su camioneta.

Repentina y sorpresivamente, la mayoría de las personas que se encontraban en las inmediaciones del local, abandonaron su falsa posición y se enfilaron hacia Rosalinda.

Simultáneamente una decena de encapuchados, vestidos de negro, sin insignias ni nada que anunciara alguna corporación policíaca o militar, avanzaron como un solo hombre, rodearon a la mujer y procedieron a su captura.

Había fructificado el trabajo de inteligencia de meses y meses de personas infiltradas, camufladas, que día a día habían hecho un seguimiento de todas las actividades de la esposa del capo, misma que no esperaba una acción de ese tipo.

Con su presa a cuestas se dirigieron a otra camioneta, negra, sin placas, sin logotipos y la subieron de inmediato.

Minutos después de las 7 de la noche surgieron reportes en las redes de que un comando había “levantado” a una señora afuera de un restaurante, que la habían secuestrado.

Posteriormente se sabría que el grupo de hombres armados que la tarde-noche de ayer se llevaron a una mujer en Zapopan, se trataba en realidad de militares y agentes federales encubiertos que estaban cumplimentando una orden de reaprehensión en contra de Rosalinda
González Valencia, “La Jefa”.

Fue reaprehendida a las 18:58 horas y de inmediato trasladada en un avión desde Jalisco a la Ciudad de México, para evitar que fuera rescatada por miembros al mando de su esposo y posteriormente fue puesta a disposición de las autoridades judiciales competentes en el
Centro Federal de Readaptación Social No. 16 “CPS Femenil Morelos” en Coatlán del Río, en el estado de Morelos, donde ya había estado presa tres años antes, en su primera detención.

La orden de aprensión, cumplimentada por un Ministerio Publico, fue girada en base a la causa penal 127-2018 debido a que Rosalinda González Valencia, que ya había sido detenida por infantes de Marina el sábado 26 de mayo de 2018 en la zona de Puerta de Hierro, en Zapopan, no se había presentado a firmar luego de haber sido puesta en libertad tras depositar una fianza de millón y medio de pesos.

Había sido acusada del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada. Sin embargo, el 6 de septiembre de ese mismo año, cuatro meses después, el juez desestimó los cargos del segundo ilícito y como el primero si alcanzaba el beneficio de la libertad condicional, determinó dejarla libre mediante el pago de la fianza.

Ahora, de nueva cuenta Rosalinda se encuentra en el Centro Federal de Readaptación Social No. 16 “CPS Femenil Morelos”, en Coatlán del Río, Morelos, en donde ya había estado con anterioridad, a disposición de las autoridades judiciales competentes.

Desde la noche del mismo lunes, Zapopan y otros municipios aledaños se encuentran en alerta máxima ante una posible ofensiva del CJNG que respondería a la detención de Rosalinda González. Efectivos de la Guardia Nacional, Secretaría de Marina (SEMAR), agentes federales y policías estatales están listos para contener una posible ofensiva.

No obstante tales medidas, la noche del mismo lunes, a las 23:10 horas, fueron secuestrados dos elementos de La Marina a las afueras de una tienda departamental localizada en el cruce de las avenidas Aviación y Santa Margarita, en Zapopan

Los reportes indican que un capitán de la Marina arribó al supermercado a hacer unas compras y mientras él estaba en el interior del establecimiento, su chofer y su secretaria, que esperaban afuera, en un vehículo, fueron abordados por sujetos armados.

Cuando salió el militar no encontró ni su vehículo ni a su personal.
Los cuidadores de autos le dijeron que varios hombres armados llegaron hasta donde estaba un Jeep Wrangler 2017. Se subieron al mismo y arrancaron llevándose a los tripulantes.

La Marina rechazó que la desaparición de los marinos tuviera alguna relación con la captura de la mujer del “Mencho”.

Hasta el momento se desconoce el paradero del chofer y la secretaria del capitán de Marina.