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LA COSTUMBRE DEL PODER

Jeremiadas en el Consejo de Seguridad de la ONU II/IV

  • ¿Qué ha hecho el presidente mexicano para resolver esos mismos problemas en su país? ¿Amarró las manos a sus familiares? Considero que debe permanecer en silencio y ponerse a gobernar, porque no lo ha hecho

Gregorio Ortega Molina/La Opinión de México

En el foro internacional, ¿debe un jefe de Estado lamentarse, o exponer la realidad, proponer soluciones y exigir compromisos realizables? ¿Tiene la obligación de defender lo indefendible, y preterir a sus gobernados por el supuesto triunfo internacional? ¿Tuvo una idea precisa Andrés Manuel del foro elegido para él?

A su tercer año de gobierno ya debería saber que los cambios políticos y sociales en el mundo son lentos y mucho, a menos de una explosión social como las revoluciones francesa, mexicana, rusa… las otras no llegaron a eclosionar, y la de esta nación quedó inconclusa: la descarrilaron los intereses de los barones del dinero y la Iglesia Católica. Sólo hay que dar testimonio de lo ocurrido en Cuba, en Angola, en Venezuela, Nicaragua, Perú, Bolivia… fueron más efectivos los golpes de Estado: Chile y Argentina.

¿Cuáles eran las intenciones reales de Luis Echeverría al acudir a la Asamblea General de la ONU y proponer, en la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados, un nuevo orden económico internacional?:

“El logro de una prosperidad más amplia en todos los países y de niveles de vida más elevados para todos los pueblos,

“La promoción, por toda la comunidad internacional, del progreso económico y social de todos los países, especialmente de los países en desarrollo,

“El fomento, sobre la base del provecho común y beneficios equitativos para todos los Estados amantes de la paz, deseosos de cumplir con las disposiciones de esta Carta, de la cooperación en materia económica, comercial, científica y técnica, sean cuales fueren sus sistemas políticos, económicos o sociales,

“La eliminación de los principales obstáculos al progreso económico de los países en desarrollo,

“La aceleración del crecimiento económico de los países en desarrollo con miras a eliminar la brecha económica entre países en desarrollo y países desarrollados,

“La protección, la conservación y el mejoramiento del medio ambiente”.

Si consideramos que la población mundial en 1972 era de 3 mil 872 millones de habitantes, y hoy alcanza 7.8 billones de personas, puede constatarse el peso real de las buenas intenciones políticas.

Las volvimos a escuchar, ahora en el Consejo de Seguridad, el último 9 de noviembre:

“Sería hipócrita ignorar que el principal problema del planeta es la corrupción en todas sus dimensiones: la política, la moral, la económica, la legal, la fiscal y la financiera (…) Que la corrupción es la causa principal de la desigualdad, de la pobreza, de la frustración de la violencia, de la migración y de graves conflictos sociales.

“Estamos en decadencia porque nunca antes en la historia del mundo se había acumulado tanta riqueza en tan pocas manos mediante el influyentismo y a costa del sufrimiento de otras personas, privatizando lo que es de todos o lo que no debe tener dueño, adulterando las leyes para legalizar lo inmoral desvirtuando valores sociales. (¿Se habrá mordido la lengua?)

“Mientras las farmacéuticas privadas han vendido el 94% de las vacunas, el mecanismo COVAX creado por la ONU para países pobres apenas ha distribuido el 6%. Un doloroso y rotundo fracaso”.

¿Qué ha hecho el presidente mexicano para resolver esos mismos problemas en su país? ¿Amarró las manos a sus familiares? Considero que debe permanecer en silencio y ponerse a gobernar, porque no lo ha hecho.