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GUERRERO: EL ESTADO FANTASMA

  • Alrededor de 10 mil guerrerenses han huido de sus comunidades debido a la violencia en las regiones de la Costa Grande, la Costa Chica, la Tierra Caliente y la Montaña baja, por las disputas entre grupos delincuenciales por el control de rutas para el trasiego de droga
  • Las imágenes en la Costa Grande se repiten: casas baleadas y edificios quemados por completo. Huertos abandonados y corrales para ganado derruidos. No hay ni una sola persona en un radio de 30 kilómetros y al parecer, así será por mucho tiempo más
  • La violencia en Acapulco podría incrementarse en los próximos meses debido a que Cártel Independiente de Acapulco se disputa el control de la plaza con el CJNG

La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche

Corresponsales Nacionales

Reportajes Especiales

Guerrero.-En un video difundido este miércoles en redes sociales, supuestos integrantes del grupo delictivo Los Tlacos ejecutan a presuntos integrantes de La Bandera, célula de Guerreros Unidos, cartel señalado por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Horas antes, cuatro cuerpos desmembrados fueron abandonados frente a la casa del nuevo alcalde de Iguala, David Gama, quien tomará posesión abanderado por la coalición PRI-PRD.

Alrededor de 10 mil guerrerenses han huido de sus comunidades de 2011 a la fecha debido a la violencia en las regiones de la Costa Grande, la Costa Chica, la Tierra Caliente y la Montaña baja, por las disputas entre grupos delincuenciales por el control de rutas para el trasiego de droga.

Las regiones, parajes y actuales ciudades del estado de Guerrero que fueron escenario de la gesta de la Independencia en México, son actualmente controlados por la delincuencia organizada.

Acapulco, Chilpancingo, Tixtla, Zirándaro, Teloloapan, Iguala y Tepecoacuilco, sitios donde José María Morelos y Pavón y Vicente Guerrero Saldaña protagonizaron importantes batallas, se encuentran ahora hundidos en una crisis de violencia, corrupción, muerte, desaparición y desplazamiento forzado.

A 200 años de la proclamación de Independencia, en la mayoría de las regiones de Guerrero no hay libertad de prensa, hay nuevas formas de esclavitud –como la que sufren los campesinos, entre ellos menores de edad, obligados a sembrar enervantes– y la opulencia y la indigencia, como planteó Morelos en Los Sentimientos de la Nación, no han sido moderadas.

Sólo el año pasado ocho periodistas de Iguala y Chilpancingo fueron desplazados por la violencia criminal y durante el último sexenio del priista Héctor Astudillo Flores han sido asesinados seis comunicadores. Todos estos crímenes se mantienen impunes

ACAPULCO

La violencia en Acapulco podría incrementarse en los próximos meses debido a que Cártel Independiente de Acapulco (CIDA) se disputa el control de la plaza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización criminal que desde 2016 opera en la región luego de la captura de Félix Alejandro Magno Acevedo “El Correcaminos”.

En 2016, Magno Acevedo, líder del CIDA, fue detenido en el Estado de México y condenado a ocho años de prisión, pero en mayo pasado un juez federal le concedió libertad condicional por buena conducta.

Fuentes federales consultadas refieren que “El Correcaminos” está buscando recuperar la plaza de Acapulco, arrebatándosela al que es considerado uno de los cárteles más poderosos y con mayor presencia territorial en el país.

Los órganos de inteligencia federal han detectado que en colonias como La Venta y Caleta ya hay presencia de sicarios del CIDA, lo que hace pensar que Magno Acevedo, también conocido como “El 15”, pretende colocar encargados en colonias para realizar secuestros, extorsión y venta de droga en las zonas turísticas del puerto.

Autoridades federales y estatales tienen identificados a los operadores del CIDA en Acapulco, entre ellos, Hermilo Blanco Rodríguez “El Milo”, Antonio Muñoz Lara “El Bolillo”, Josué Bladimir Palacios, Marcos Parra y Abner Noé Cervantes.

El Gobierno federal también ha detectado que, a través de la página de Facebook Guerrero Obscuro, el cartel que encabeza Félix Magno Acevedo pretende infundir temor entre la población evidenciando y difundiendo sus actos ilícitos.

DIEZ MIL DESPLAZADOS

Alrededor de 10 mil guerrerenses han huido de sus comunidades de 2011 a la fecha debido a la violencia en las regiones de la Costa Grande, la Costa Chica, la Tierra Caliente y la Montaña baja, por las disputas entre grupos delincuenciales por el control de rutas para el trasiego de droga.

El caso más reciente de desplazamiento forzado es el de habitantes de los 32 poblados que conforman el ejido Guajes de Ayala, municipio de Coyuca de Catalán, donde en la primera semana de marzo abandonaron sus hogares 835 personas; en febrero hicieron lo propio 250.

En tanto, mil 500 ciudadanos han abandonado en los últimos tres años la comunidad de Vallecitos de Zaragoza, municipio de Zihuatanejo, en la Costa Grande, al igual que residentes de Teloloapan y Apaxtla de Castrejón.

El Observatorio por la Paz y el Desarrollo de los Pueblos de la Sierra de Guerrero dio a conocer un informe en el cual detalla que miles de personas han huido de su tierra de 2011 a la fecha por la violencia y la inseguridad.

Los desplazados se han refugiado en el poblado El Coyol, municipio de Coyuca de Catalán, y en otras localidades guerrerenses, así como en los estados de México, Morelos, Nuevo León, Aguascalientes, en la capital del país e incluso en Tijuana, Baja California, adonde se dirigen para solicitar asilo en Estados Unidos.

PUEBLOS FANTASMA

En Guerrero existen cientos de pueblos que fueron abandonados ante la amenaza del crimen organizado y el olvido del gobierno mexicano.

Desde principios de 2012, la ambición por controlar los plantíos y la distribución de amapola y marihuana, llevó a los pistoleros a asesinar y desplazar a las familias que habitaban en la región de la Costa Grande del estado de Guerrero.

Oficinas postales, centros de salud y escuelas… nada se salvó. Los dueños de las construcciones ahora padecen hambre, ya que al no poder regresar a cultivar sus parcelas viven de la limosna y la caridad de los pueblos vecinos.

En estos pequeños poblados, las imágenes se repiten: casas baleadas y edificios quemados por completo. Huertos abandonados y corrales para ganado derruidos. No hay ni una sola persona en un radio de 30 kilómetros y al parecer, así será por mucho tiempo más.
En Guerrero, donde la única ley es la del opio, los cárteles de la droga han desplazado a pueblos enteros.

NIÑOS DE LA GUERRA

Nunca se han ido. Desde hace más de siete años están allí. Son los Niños de la Guerra, los niños a los que la violenta Guerra Contra el Narcotráfico les ha arrebatado todo: infancia, familia y paz, pero sobretodo el futuro.
Los Niños de la Guerra son y siguen siendo en México una dolorosa realidad. No existe una cifra exacta que indique de manera oficial cuantos niños en nuestro país hoy viven y duermen empuñando un arma de fuego. Ni siquiera existe una estadística que refiera en cuántos conflictos armados, de los 73 que existen en México, hay menores de edad interviniendo.

Como casi todo en el acontecer mexicano, el problema de los Niños de la Guerra se supedita solo al trabajo reporteril; mientras la autoridad desconoce el número de menores involucrados en la cotidianidad violenta, fuentes al interior de los cárteles de las drogas, refieren que al día de hoy son cientos de niños, con edades entre los 11 a los 17 años de edad, los que han sido reclutados para actividades criminales.

Los otros Niños de la Guerra, los que se han sumado a los grupos de autodefensa, para establecer un dique de contención a los cárteles de las drogas y a los diversos grupos delictivos que asedian a las poblaciones más marginadas, se estiman en por lo menos 300 menores, los que en la mayoría de las veces actúan como guardias improvisadas.

Por su parte, los grupos de autodefensa que incluyen menores de edad entre sus filas, principalmente los que operan en Guerrero y Michoacán, no registran pagos salariales a los niños que se suman a sus filas.