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ELECCIONES 2021: NARCO, EL GRAN ELECTOR

Ricardo Ravelo/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche/La Opinión de México

Ciudad de México.- Las elecciones del próximo 6 de junio, las más reñidas e importantes del primer tramo del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, estarán marcadas por la sangre y la violencia. De hecho, la saña del crimen organizado, intocado en este gobierno, ya se ha dejado sentir con el asesinato de 103 candidatos y/o aspirantes a puestos de elección popular.

No cabe ninguna duda de que el narcotráfico –este gobierno ha resultado omiso en su combate –juega sus cartas, impone candidatos, elimina a sus rivales y financia a los abanderados que conviene a sus intereses porque les darán continuidad a sus planes de expansión en el tráfico de drogas y otra gama de actividades ilegales.

Recientemente se dio a conocer que la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPPC) dio a conocer un plan de acción para brindar protección a los candidatos, pero éste no incluyó al Instituto Nacional Electoral (INE), el árbitro de la contienda. López Obrador trae un pleito casado con el titular de ese organismo, Lorenzo Córdova, por la suspensión de las candidaturas en Guerrero y Michoacán. No obstante que el INE sólo aplicó la ley, según afirma Córdova, para el presidente esa decisión va contra la democracia. El pleito se ha prolongado y se prolongará porque, si MORENA pierde el Congreso o varias gubernaturas, tendrá a quien culpar de la derrota: al INE. Sobrarán argumentos para denunciar el fraude.

Pero regresemos al tema de la violencia criminal en el proceso electoral. Les decía que la Secretaría de Seguridad Pública lanzó este plan de seguridad, pero para muchos esas acciones llegaron tarde, pues como se sabe han perdido la vida más de cien candidatos y otro tanto realiza sus respectivas campañas en medio de amenazas.

De acuerdo con el informe, el crimen organizado podría ser el gran elector en once entidades federativas, donde tiene absoluto control porque el gobierno no ha querido enfrentarlos. ¿Será que el narcotráfico actuará en complicidad con la Cuarta Transformación para garantizarle los triunfos que necesita? Todo es posible, más aún, cuando, como dijimos, el gobierno ha sido omiso frente al narcotráfico.

Los estados con mayor violencia criminal y que está impactando directamente en los procesos electorales, según el informe oficial, son Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Veracruz, Sinaloa, Jalisco, Guanajuato, Baja California, San Luis Potosí y Zacatecas.

Lo extraño es que el informe federal dejó fuera de la lista de entidades en crisis por la violencia del crimen a Sonora, Colima, Nayarit, Estado de México y Tamaulipas y Quintana Roo, territorios donde el crimen organizado se ha erigido como un verdadero cogobierno.

Tan sólo en Tamaulipas, como se sabe, se investiga al gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca por vínculos con el crimen, lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, entre otros. Esta indagación arreció tras la matanza de 23 migrantes, en su mayoría guatemaltecos, que fueron ejecutados en el municipio de Camargo. Luego fueron calcinados.

El gobierno de Guatemala presentó una denuncia en contra del gobierno de Cabeza de Vaca por este hecho que calificó como “un crimen de Estado”.

En los estados mencionados el crimen ha ejecutado a varios candidatos. Pero nada se hace para proteger a los contendientes. El gobierno –todo indica –echa mano del crimen como brazo ejecutor y también usa a la UIF y a la Fiscalía General de la República –supuestamente independiente –para abrir investigaciones, filtrar información sobre carpetas abiertas y golpear a los llamados “adversarios”.

La más reciente investigación que se dio a conocer es la que se realiza en contra del exgobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares: según la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), se le investiga por su gestión al frente del ISSSTE durante el gobierno de Felipe Calderón. Se presume que Yunes hizo y deshizo en esa institución de salud.

Nadie duda que haya incurrido en corrupción, y que te tenga sentido la investigación por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Lo curioso, como denunció el propio Yunes, es que los pormenores de la indagación se filtren en pleno proceso electoral, sobre todo cuando sus dos hijos –Miguel Ángel y Fernando Yunes –compiten por cargos de elección popular.

Quizá esta investigación, que supuestamente inició a raíz de una denuncia que recibió la FGR en 2020, sea el instrumento para negociar. A MORENA le interesa y mucho ganar los ayuntamientos en Veracruz, sobre todo los que tienen zonas portuarias, como Coatzacoalcos, Veracruz puerto y Boca del Río.

Es claro que si el gobierno optó por no usar la fuerza del Estado es porque desde el arranque de su mandato López Obrador sabía que, para estas elecciones intermedias, era mejor tener al crimen como aliado y no como enemigo.

No se entiende de otra manera, ya que existen razones de sobra para que el gobierno eche a andar un plan de acción y enfrente la violencia. Pero esto significaría golpear a los cárteles, confrontarse y tenerlos como enemigos. Como López Obrador sabe que el crimen inclina balanzas en todos los territorios, optó por no meterse con ellos y llevar la fiesta en paz.