Narcotráfico

DEA BUSCA ACABAR CON IMPUNIDAD DE CAPOS MEXICANOS

*Con nuevas estrategias de búsqueda, aumento de recompensas y un amplio despliegue de carteles a lo largo y ancho de la frontera con México, la agencia antidrogas norteamericana, DEA, busca poner fin a la impunidad que envuelve a varios capos mexicanos, por quienes ofrece sumas millonarias por información que permita su captura

*Se trata de Rafael Caro Quintero, Ismael el «Mayo” Zambada y cuatro de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, el “Chapo”, quienes responden a los nombres de Iván y José Alfredo Guzmán Salazar; Joaquín y Ovidio Guzmán López. Todos ellos son identificados como el clan de “Los Chapitos”, quienes controlan un ala importante del Cártel de Sinaloa, lo que les permite mantener de pie el tráfico de drogas a gran escala desde México hacia Estados Unidos

*Por Caro Quintero la DEA ofrece 20 millones de dólares; por Zambada García, 15, y por cada uno de los hijos de Guzmán Loera la recompensa es de 5 millones de dólares. Todos estos personajes viven en México en completa impunidad, por lo que la DEA se propone acabar con la protección que los ha mantenido libres y activos en el negocio de las drogas

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche | Sol Chiapas | Sol Belice | La Opinión de Puebla

(Primera de cinco partes)

Ciudad de México.- La Agencia Antidrogas Norteamericana (DEA) emprendió una nueva búsqueda de varios capos mexicanos que se mantienen impunes y siguen dominando el tráfico de drogas a gran escala en todo el territorio nacional.

No solo se trata de poner en marcha nuevas estrategias de búsqueda sino que reforzó los montos de las recompensas que ofrece por los capos emblemáticos, entre ellos, Rafael Caro Quintero, Ismael “El Mayo” Zambada y los hijos de Joaquín Guzmán Loera, conocidos en el mundo del hampa como “Los Chapitos”.

Los hijos de Guzmán Loera –sentenciado en Estados Unidos a cadena perpetua tras su extradición en 2019– son Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar; la DEA también tiene registrados a Ovidio y Joaquín Guzmán López. Además, también persigue a Ismael Zambada Sicairas (se le conoce como Mayito Flaco), Alfonso Limón Sánchez y Alfonso Arzate García, todos ellos miembros del Cártel de Sinaloa.

Los carteles con las fotografías de estos personajes –“los más buscados por la DEA” –comenzaron a desplegarse en toda la frontera con el estado de Baja California, en lo que se conoce como el paso Interestatal 5 hacia Tijuana y la garita de San Ysidro, uno de los cruces con mayor tránsito entre ambos países.

En la imagen donde aparece Rafael Caro Quintero, por ejemplo, la DEA ofrece una recompensa de hasta 20 millones de dólares para quien aporte información que permita su captura.

Caro Quintero, como se sabe, fue liberado por un error en 2013, pero desde entonces se ha mantenido prófugo de la justicia, pues las autoridades aducen que ignoran  su paradero. Además de delitos contra la salud, otros y también la muerte de Enrique Camarena, agente de la DEA que en 1984 fue torturado en Michoacán por Caro Quintero, Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo, “Don Neto”.

Además, la DEA ofrece 15 millones de dólares por Ismael el “Mayo”  Zambada, a quien se le considera el verdadero líder del Cártel de Sinaloa. Es uno de los capos más longevos del hampa nacional, pero a lo largo de varias décadas se ha mantenido impune. Suele manejarse con bajo perfil, de ahí que se haya mantenido aislado y sin ser ubicado.

Por la cabeza de los hijos de Joaquín Guzmán Loera la DEA ofrece 5 millones de dólares por cada uno de ellos . De acuerdo con la agencia antidrogas norteamericana, los llamados “Chapitos” encabezan un ala del Cártel de Sinaloa y siguen operando el tráfico de drogas a gran escala desde Sinaloa hacia Estados Unidos.

Mantienen amplios contactos en Centro y Sudamérica, donde cuentan con varios proveedores que se encargan de hacer llegar la droga –cocaína y precursores químicos– a México, con los cuales elaboran drogas sintéticas, las de mayor demanda por el consumidor de Estados Unidos.

CAPOS EN LA IMPUNIDAD

Después de haber sido detenidos por tráfico de drogas, lavado de dinero y asesinatos múltiples, varios capos del narcotráfico presos en Estados Unidos y México –Rey Zambada García, Vicente Zambada Niebla, hermano e hijo de Ismael “Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa están de regreso a sus andadas, pues las autoridades norteamericanas decidieron liberarlos

En el caso de Héctor Luis Palma Salazar, cofundador del Cártel de Sinaloa, quien fue detenido en 1995, un juez del estado de Jalisco ordenó la pronta liberación del capo, pues ya no tiene cuentas pendientes con la justicia. Tampoco en Estados Unidos cuenta con expedientes abiertos. El único cargo que tenía pendiente era por el homicidio de un policía de Nayarit, pero el delito no le fue acreditado como tampoco el de tráfico de drogas, del que lo acusó la extinta Procuraduría General de la República. Ante la falta de pruebas, se ordenó su liberación. Un juez de alzada lo había liberado, pero la Fiscalía General de la República le imputó nuevos cargos, por lo que se mantiene preso en el penal de La Palma.