Hoy Escribe Ricardo Ravelo

CABEZA DE VACA, ENTRE EL NARCO Y LA 4T

Ricardo Ravelo / Sol Campeche

Tamaulipas:

El domingo 29 de febrero, miles de simpatizantes del gobernador de Tamaulipas, Francisco Daniel Cabeza de Vaca, marcharon en protesta por las investigaciones que inició él contra del mandatario la Fiscalía General de la República (FGR) por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. Con base en este expediente, la FGR solicitó a la Cámara de Diputados el desafuero del mandatario tamaulipeco.

Las sospechas en contra de Cabeza de Vaca no son nuevas. Sobre sus andanzas presuntamente criminales existen datos y evidencias que lo vinculan al robo de vehículos cuando vivía en Estados Unidos y que salieron a flote en 2010, cuando quiso ser candidato del PAN a la gubernatura.

Cabeza de Vaca, de extracción panista, siguió los pasos de sus antecesores –Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores –quienes comenzaron su relación con el crimen organizado desde que fungieron como alcaldes de sus respectivos municipios natales.

Yarrington fue alcalde del municipio de Matamoros y, desde esa posición, se vinculó con el narcotráfico: comenzó su carrera meteórica por adquirir propiedades –casas, ranchos, autos –que en muchos casos puso a nombre de sus testaferros.

Luego asumió la gubernatura de Tamaulipas y quiso ser presidente de la República, en 2006, pero se le atravesó en el camino Roberto Madrazo Pintado, exlíder del PRI, exgobernador de Tabasco y excandidato presidencial del PRI. Para enfrentar a Madrazo, Yarrington diseñó una estrategia de golpeo en contra de Madrazo y, para ello, creó el famoso TUCOM (Todos Unidos contra Madrazo), que él mismo financió pero sin éxito.

Pronto se integraron los expedientes en contra de Yarrington por delincuencia organizada y lavado de dinero y el suyo fue el primer caso en el que un político aparece señalado como capo del narcotráfico. Al menos eso sostiene el expediente en Estados Unidos.

Tomás Yarrington tuvo que huir del país. Se refugió en Italia, en la ciudad de Florencia, donde fue detenido y posteriormente extraditado a Estados Unidos.

Eugenio Hernández Flores, su sucesor, le siguió los pasos. Exacalde de Ciudad Victoria, Hernández se convirtió e gobernador de Tamaulipas financiado por el narcotráfico, particularmente por el cártel de Los Zetas. Cuando terminó su mandato un voluminoso expediente lo esperaba en Estados Unidos por lavado de dinero. Había dejado de probar el origen de unos 30 millones de dólares.

El exmandatario aseguró que el dinero provenía de sus ganancias por sus negocios en el área de bienes raíces. Para las autoridades norteamericanas, la fortuna provenía del crimen organizado.

Hernández Flores se paseaba sin mayores problemas por todo el país. Al iniciar el gobierno de Enrique Peña Nieto Hernández negoció impunidad. Se la otorgaron. El entonces procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, le otorgó un documento, era una suerte de salvoconducto que acreditaba que la PGR había declarado el no ejercicio de la acción penal en su contra por falta de pruebas en los delitos de los que se le acusó.

Con ese documento, Eugenio Hernández creyó tener la impunidad garantizada, pero no fue así: Tan pronto arribó al poder Francisco Daniel Cabeza de Vaca procedió en su contra por un fraude derivado de la compra de un terreno de alta plusvalía, cercano al puerto de Altamira, que Hernández compró a un bajo costo, causándole un quebranto al gobierno de Tamaulipas.

Eugenio Hernández, sin embargo, sigue pendiente con el caso de lavado de dinero en Estados Unidos. De ser liberado en México podría ser extraditado para enfrentar a la justicia de aquel país.

Sin embargo, Cabeza de Vaca ahora está más ocupado en salvar su pellejo. Exalcalde de Matamoros, ahora enfrenta a la justicia federal por sus vínculos con el crimen organizado. Al igual que Yarrington y Hernández él también tiene un expediente abierto en Estados Unidos por delincuencia organizada y lavado de dinero.

En México se le contabilizan unas cien propiedades adquiridas en los últimos años. Los recursos para comprar casas y terrenos no han sido transparentados. Por eso se le investiga. La FGR sostiene que toda su fortuna proviene del lavado de dinero.

Por ello, la FGR solicitó el desafuero del mandatario, pues será procesado y juzgado por los delitos que se le imputan. La solicitud de desafuero ya fue turnada a la Cámara de Diputados para que empiece el procedimiento correspondiente.

Mientras esto ocurre, el todavía gobernador de Tamaulipas organizó una marcha en su entidad, en su mayoría con gente acarreada, para demostrar que tiene la fuerza social.

Esta mañana, durante su conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a la Cámara de Diputados hacer público el expediente en contra de Cabeza de Vaca. “Eso le va a ayudar al gobernador”, dijo el presidente.

Mientras tanto, entre los gobernadores panistas no hubo consenso para apoyar a Cabeza de Vaca, a quien prácticamente dejaron solo en esta etapa crítica.

Cabeza de Vaca aseguró que va a enfrentar el proceso y si sale airoso irá por la presidencia de la República. Esas fueron sus palabras, elocuente el discurso: “Ya no nos detendrá nadie. De aquí hasta la presidencia de la República”